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Fabrican el primer disco duro en bases de ADN

El objetivo de Microsoft y la Universidad de Washington es producir tecnologías y algoritmos de computación molecular para codificar datos y su recuperación posterior.

El desarrollo de la tecnología para centros de datos y laboratorios de investigación ha dado un paso importante. Investigadores de la empresa norteamericana Microsoft y científicos de la Universidad de Washington (UW) han conseguido reproducir la palabra ´hello´ en fragmentos de ADN para después volver a convertirlos en datos digitales.

En una simple de prueba de concepto, el equipo codificó con éxito la palabra ´hello´ en fragmentos de ADN fabricado y lo convirtió de nuevo en datos digitales utilizando un sistema completamente automatizado de extremo a extremo, tal y como se describe en un artículo publicado por la revista científica Nature Scientific Reports.

El equipo formado por la UW y Microsoft está explorando formas de cerrar una brecha inminente entre la cantidad de datos que se producen y que se deben preservar, así como la capacidad para almacenarlos. Esto incluye el desarrollo de algoritmos y tecnologías de computación molecular para codificar y recuperar datos en el ADN fabricado, donde se podría añadir toda la información almacenada actualmente en centros de datos en espacios mucho más reducidos. En este sentido, el ADN puede almacenar información digital en un espacio mucho más pequeño que el que usan los centros de datos en la actualidad. Es una solución que permitiría almacenar la gran cantidad de datos que el mundo genera cada día.

Un almacenamiento duradero

En las condiciones adecuadas, el ADN puede durar mucho más que las tecnologías de almacenamiento de archivos actuales que se degradan en cuestión de décadas. Por ejemplo, parte del ADN ha logrado persistir en condiciones de almacenamiento durante decenas de miles de años en los colmillos de un mamut y en los huesos de humanos primitivos.

En palabras de Chris Takahashi, investigador científico senior en la Escuela Allen: “La información se almacena en moléculas de ADN sintético creadas en un laboratorio, no en el ADN de seres humanos u otros seres vivos, y se puede cifrar antes de que se envíe al sistema. Si bien las máquinas más sofisticadas como los sintetizadores y los secuenciadores ya realizan partes clave del proceso, muchos de los pasos intermedios hasta ahora han requerido trabajo manual en el laboratorio de investigación. Pero eso no sería viable en un entorno comercial.”

Según los investigadores, “la automatización es otra pieza clave de ese rompecabezas, ya que permitiría el almacenamiento a escala comercial y lo haría más asequible”.

Los próximos pasos incluyen la integración del sistema automatizado simple de extremo a extremo con tecnologías como PurpleDrop y aquellas que permiten la búsqueda con moléculas de ADN. Los investigadores diseñaron específicamente el sistema automatizado para que fuera modular, lo que le permite evolucionar a medida que surgen nuevas tecnologías para sintetizar, secuenciar o trabajar con ADN. "Lo bueno de este sistema es que si quisiéramos reemplazar una de las partes con algo nuevo, mejor o más rápido podemos enchufarlo", afirman los investigadores. "Nos da mucha flexibilidad para el futuro".


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